La próxima revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya etapa formal inició este 20 de julio, perfila un escenario de profundas modificaciones para la relación comercial de Norteamérica, particularmente en materia laboral.
En entrevista para UNIFE News, Alejandro Martínez Araiza, secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), señaló que el proceso marcará el fin de un modelo de competitividad sustentado en los bajos salarios y abrirá paso a nuevas exigencias para los países integrantes.
T-MEC abre una nueva etapa para el modelo laboral mexicano
Luego de que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que el acuerdo comercial mantendrá su vigencia hasta 2036 con revisiones periódicas entre los tres gobiernos, el líder sindical consideró que el componente laboral será uno de los principales temas sobre la mesa durante las negociaciones.
Asimismo, desde la perspectiva del dirigente, Estados Unidos buscará fortalecer los mecanismos de cumplimiento relacionados con derechos laborales, salarios y libertad sindical, al considerar insuficientes los avances registrados desde la entrada en vigor del tratado en 2020.
Con representación en cerca de 600 centros de trabajo de sectores como alimentos, manufactura, metalmecánica, maquila y restaurantes, el SNAC ha seguido de cerca el proceso de revisión, incluso participando en las audiencias públicas organizadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), donde presentó propuestas enfocadas en fortalecer la protección de los trabajadores mexicanos en la región.
Alejandro Martínez Araiza sostuvo que el modelo basado en mano de obra de bajo costo ha generado consecuencias económicas y sociales que hoy limitan el desarrollo nacional.
En ese sentido, enfatizó que «no existe el comercio justo con salarios de miseria», por lo que elevar las condiciones laborales debe convertirse en una prioridad para preservar la competitividad regional.
De la misma forma, el secretario general del SNAC señaló que las empresas deberán adaptarse a un entorno donde la productividad ya no podrá sostenerse exclusivamente mediante costos laborales reducidos, sino a través de inversión en y para las personas.
Derechos laborales, uno de los ejes de renegociación
El líder sindical manifestó que la estrategia industrial impulsada por el Gobierno de México representa una oportunidad para fortalecer cadenas de valor nacionales y consolidar industrias de alto valor agregado, aprovechando la capacidad técnica de los trabajadores mexicanos.
A su juicio, la revisión del T-MEC debe entenderse no como un riesgo para México, sino como un incentivo para construir un modelo económico más sólido, donde el crecimiento comercial vaya acompañado de mejores salarios, mayor formalidad laboral y auténtica representación sindical.
Bajo esa lógica, Alejandro Martínez Araiza afirmó que la competitividad regional dependerá cada vez más de la calidad del empleo y no únicamente de los costos de producción.
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