En el marco de la cercana primera reunión de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), Alejandro Martínez Araiza, planteó la urgencia de que el acuerdo incorpore medidas más robustas para garantizar condiciones laborales dignas a los trabajadores migrantes.
Sobre el tema, el dirigente abundó al decir que, particularmente se debe poner atención al sector agrícola, donde persisten altos niveles de vulnerabilidad.
En entrevista, el líder sindical advirtió que, pese a los avances del capítulo laboral del T-MEC vigente desde 2020, millones de trabajadores en la región continúan expuestos a esquemas de explotación.
Tan solo en Estados Unidos, el Departamento de Trabajo reporta más de 300 mil trabajadores temporales agrícolas bajo el programa H-2A, en su mayoría mexicanos, mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que los trabajadores migrantes enfrentan tasas de informalidad superiores al 60% en sectores primarios.
Informalidad y migración irregular
Alejandro Martínez Araiza subrayó que los trabajadores informales y migrantes en situación irregular constituyen el eslabón más débil de la cadena productiva en América del Norte.
“Son quienes padecen las peores condiciones: sin contratos, sin seguridad social, sin representación sindical y, en muchos casos, víctimas de abusos sistemáticos”, afirmó el secretario general del SNAC.
En el caso de México, alertó sobre la creciente presencia de trabajadores migrantes provenientes de Centro y Sudamérica en regiones agrícolas del sureste, donde —dijo— pueden encontrarse condiciones cercanas al trabajo forzoso.
Al respecto, diversos reportes de organismos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) han documentado casos de jornaleros que laboran sin salario fijo, recibiendo únicamente alojamiento precario y alimentos básicos.
Por ello, el dirigente alertó sobre la falta de inclusión de estos trabajadores por parte de sindicatos en Estados Unidos, donde —según señaló— prevalecen posturas nacionalistas que limitan su defensa.
“Existe un área de oportunidad para que organizaciones como el SNAC impulsen una agenda regional que visibilice y proteja al trabajador migrante, sin importar su estatus”, apuntó el líder sindical.
Supervisión y cumplimiento del T-MEC
Alejandro Martínez Araiza también enfatizó que, si bien el T-MEC puede establecer lineamientos, el verdadero cambio depende de su implementación en legislaciones locales y su verdadera aplicación.
En ese sentido, advirtió que la falta de cumplimiento debilita la posición de México en negociaciones internacionales.
Finalmente, el secretario general del SNAC propuso avanzar hacia una transición laboral ordenada ante fenómenos como la automatización y la relocalización de industrias, mediante esquemas de capacitación, movilidad laboral y escalafones regionales que permitan a los trabajadores mejorar sus ingresos y condiciones de vida.
“Un trabajador mexicano fortalecido contribuye también a la estabilidad económica y social de toda la región”, concluyó.











