El paso a desnivel ‘El Pípila’ en San Miguel de Allende, Guanajuato, se convirtió en una de las obras de infraestructura más importantes de los últimos años. Con una afluencia de más de 2.3 millones de visitantes al año, la obra tenía como objetivo resolver el congestionamiento vehicular en una zona de alta afluencia.
Ante el reto que representaba, la experiencia a cargo del equipo de la constructora Grupo Cass fue clave para concretar la obra, de 1 kilómetro de longitud y 15 metros de altura, en solo 11 meses de trabajo para mejorar la circulación en la ciudad.
Con una inversión de 281 millones de pesos, los trabajos incluyeron cuatro carriles, muros de contención, pavimento de concreto hidráulico, reubicación de infraestructura hidráulica y sanitaria, drenaje pluvial, cárcamo de bombeo, instalaciones eléctricas, alumbrado, semaforización y pavimentación de los carriles laterales.
La relevancia para la constructora no solo radica en haber participado en una obra de alto perfil, sino también en la complejidad técnica y operativa que implicó desarrollarla en un entorno urbano activo y en un contexto marcado por la pandemia de COVID-19, en el que las restricciones sanitarias limitaban la operatividad y el acceso a materiales.
Pese a estas dificultades, la Secretaría de Infraestructura, Conectividad y Movilidad (SICOM) del estado destacó la planeación y la ejecución de la obra para mantener un ritmo de trabajo constante.
Grupo Cass destaca impacto social
Para el director de Grupo Cass, Mauricio Cueva Sada, la relevancia de proyectos como ‘El Pípila’ no se limita al tamaño de la obra construida, sino al impacto directo que tiene en la movilidad de residentes y turistas por la ciudad, así como en las oportunidades de trabajo que genera en el sector con más de 200 empleos directos y 600 indirectos.
Actualmente, el paso a desnivel beneficia a más de 53 mil vehículos que circulan a diario, de acuerdo con estimaciones del gobierno de Guanajuato.
De esta manera, ‘El Pípila’ representa para Grupo Cass algo más que la construcción de una vialidad: es un proyecto que vinculó la capacidad empresarial con la infraestructura pública y la movilidad urbana de una ciudad cuyo crecimiento ha incrementado las exigencias sobre sus accesos.
“Demostramos nuestra capacidad de ejecución con resultados medibles en un proyecto público de alto escrutinio por los beneficios que representarían para las personas”, aseguró Cueva Sada.











