Normalizar el estrés laboral como sinónimo de compromiso, liderazgo o excelencia profesional suele ser una práctica que pasa inadvertida, sobre todo porque en el entorno laboral empresarial hay una orientación cada vez mayor hacia la productividad y el cumplimiento de objetivos.
Sin embargo, para Seguritech, empresa que trabaja de la mano con Fundación en Movimiento (FEM) para erradicar el bullying y el mobbing, dicha visión puede convertirse en una forma de violencia organizacional que abre la puerta al acoso laboral.
Al respecto, voceros de la compañía comparten que el problema comienza cuando el agotamiento constante, la presión excesiva y las cargas de trabajo desproporcionadas dejan de verse como señales de alerta y se presentan como requisitos para destacar profesionalmente.
Bajo esa lógica, muchas conductas que afectan la salud física y emocional de los trabajadores terminan siendo justificadas como parte de una supuesta cultura de alto desempeño.

Estrés, más que un reto es un riesgo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que las largas jornadas laborales están asociadas con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y afectaciones a la salud mental.
En paralelo, especialistas en bienestar organizacional coinciden en que ambientes caracterizados por presión permanente, humillaciones, aislamiento o exigencias desmedidas pueden derivar en fenómenos de acoso laboral.
De ahí que, en Seguritech comparten que el mobbing no siempre se manifiesta mediante agresiones directas; también puede surgir a través de prácticas normalizadas que deterioran progresivamente la dignidad y el bienestar de los colaboradores.
Del estrés crónico al acoso laboral
Desde la perspectiva de FEM, organización creada con el respaldo de Seguritech para prevenir y erradicar distintas expresiones de violencia, el mobbing representa uno de los desafíos más importantes dentro de los centros de trabajo modernos.
La institución mantiene entre sus objetivos informar a la sociedad sobre las consecuencias personales, familiares y empresariales del acoso laboral, así como promover estrategias de bienestar organizacional que permitan prevenirlo.
A lo largo de más de una década de trabajo, FEM ha ampliado su labor más allá de la prevención del bullying escolar para atender también la violencia en espacios laborales.
Tan solo en 2023, sus programas alcanzaron de manera directa a más de 3 mil personas en situación laboral, además de impulsar iniciativas enfocadas en la construcción de ambientes de trabajo más sanos y respetuosos.
En ese sentido, para la empresa mexicana, erradicar el mobbing implica transformar la cultura organizacional desde la raíz; lo que significa dejar atrás la idea de que el desgaste permanente es una muestra de éxito y reconocer que el bienestar de los trabajadores constituye un factor estratégico para el desarrollo sostenible de cualquier empresa.
Seguritech y Fundación en Movimiento coinciden en que la productividad no debe construirse a costa de la salud emocional de las personas; y por el contrario, fomentar el respeto, la comunicación y la prevención de riesgos psicosociales permite fortalecer equipos más comprometidos, resilientes y capaces de generar resultados sostenibles en el largo plazo.
Una cultura laboral sana, concluyen en la compañía líder en soluciones de misión crítica, no se mide por cuánto estrés soporta un trabajador, sino por las condiciones que le permiten desarrollarse plenamente.
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