La gobernanza de una ciudad no se mide únicamente por la infraestructura visible, sino también por la integridad de sus instituciones y la claridad en la gestión de su territorio.
Para Paula Trade Hidalgo, actual síndica municipal de Cuernavaca, la administración pública ha entrado en una fase de reconstrucción en la que la prioridad es devolverle al ciudadano la certeza sobre su patrimonio. A través de un enfoque que combina la disciplina financiera con la proximidad social, la Sindicatura busca revertir años de desatención administrativa y establecer un precedente de legalidad y eficiencia en el corazón de Morelos.
La reingeniería de las finanzas como motor de cambio
El primer pilar de esta gestión ha sido el saneamiento de las arcas municipales. Trade Hidalgo ha sostenido que la transparencia no es un ideal burocrático, sino una herramienta operativa que permite atender las demandas más sensibles de la población. Bajo esta lógica, la Sindicatura ha logrado regularizar el 100% de los expedientes de la Supervisión de Ingresos.
Este orden administrativo ha tenido un impacto directo en la capacidad jurídica del ayuntamiento, logrando un ahorro de 73 millones de pesos mediante convenios estratégicos que evitan litigios costosos y prolongados. Estos recursos, antes perdidos en la ineficiencia, ahora permiten fortalecer la operatividad de los servicios públicos y el mantenimiento de la imagen urbana.
Gestión hídrica y el desafío del ordenamiento urbano
Uno de los puntos críticos en la agenda de la síndica es la crisis del sistema de agua potable. Ante un Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) debilitado por décadas de descuido estructural, Trade Hidalgo impulsa una reestructuración de fondo. La estrategia no se limita a soluciones temporales; se enfoca en una planeación urbana distinta y una inversión hidráulica significativa que garantice el suministro real en los hogares.
«Llegamos a una institución colapsada, con deudas acumuladas. Nuestro compromiso es hacer frente con soluciones técnicas, no políticas», ha señalado la funcionaria al abordar la complejidad del recurso hídrico.
La recuperación del espacio público y la legalidad comercial
El ordenamiento de la ciudad se extiende al comercio en la vía pública, un fenómeno con profundas implicaciones económicas y de movilidad. Para la Sindicatura, la regulación del comercio ambulante no es una medida de exclusión, sino de equidad.
Mediante recorridos de supervisión y una mediación institucional que ya ha resuelto 425 casos de conflicto sin vulnerar derechos, se busca que la actividad económica prospere dentro de los marcos legales.
Este esfuerzo por «limpiar» la imagen urbana garantiza que el espacio público sea transitable y seguro para todos, fomentando una economía formal que fortalezca el tejido social de las colonias.
Justicia cívica y vigilancia del patrimonio municipal
Finalmente, la consolidación de la seguridad jurídica se refleja en la labor del Juzgado Cívico, que ha brindado atención a más de 3.100 ciudadanos. Al destrabar casos patrimoniales que permanecieron archivados durante años, la gestión de Trade Hidalgo otorga a las familias tranquilidad respecto de su propiedad.
Paralelamente, la vigilancia estricta de los bienes municipales ha permitido concluir 23 juicios clave y regularizar jurídicamente 17 inmuebles ante el Gobierno del Estado. Al proteger lo que pertenece al municipio, se asegura de que los activos de Cuernavaca sirvan al beneficio común y no a intereses particulares, lo que cierra la brecha entre la autoridad y la comunidad.
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