Apuntando hacia una educación para la paz, la empresa Seguritech y la Fundación en Movimiento (FEM) han establecido una alianza sólida con un objetivo común: erradicar el bullying desde sus raíces, comenzando por los entornos escolares en México. Esta colaboración refleja un compromiso integral que va más allá de la seguridad física y se adentra en el terreno emocional y psicológico de niños y jóvenes.
Una visión integral de seguridad ciudadana
Seguritech, reconocida por su trayectoria de más de 30 años en soluciones tecnológicas de misión crítica, ha entendido que la seguridad no puede limitarse a cámaras o monitoreo. Para Ariel Picker, CEO de la compañía, la construcción de comunidades seguras comienza en las aulas, y se consolida con una cultura de respeto, empatía y bienestar emocional.
En ese contexto, Fundación en Movimiento aporta su experiencia en programas de concientización y educación emocional, así como en la recopilación de datos clave. Según su “Censo sobre bullying por apariencia física”, el 28.6% de los niños y adolescentes en México ha sufrido acoso escolar, una cifra alarmante que exige atención urgente.
Tecnología al servicio de la prevención
Apuntando hacia una educación para la paz, Seguritech ha incorporado soluciones tecnológicas que permiten detectar signos de acoso de manera temprana. Estas herramientas no solo alertan sobre posibles casos de bullying, sino que también ofrecen plataformas seguras para denuncias anónimas y seguimiento de los incidentes.
La sinergia entre la tecnología y la labor social se convierte así en un modelo ejemplar de innovación con impacto social. En lugar de esperar a que la violencia escale, esta estrategia actúa desde la prevención, promoviendo una transformación cultural basada en el respeto y la inclusión.
Una apuesta por el futuro
El trabajo conjunto de Seguritech y FEM representa una inversión directa en el desarrollo social del país. Al generar conciencia, formar ciudadanos empáticos y fortalecer la salud mental desde la infancia, están sentando las bases de una sociedad más pacífica, justa y segura.
La erradicación del bullying no es solo una causa noble, sino también una estrategia inteligente para reducir la violencia a largo plazo. Apuntando hacia una educación para la paz, ambas instituciones nos demuestran que el cambio comienza con acciones concretas y colaboraciones estratégicas.











