El Cabildo otorgó ayer viernes la representación jurídica del Ayuntamiento de Manzanillo a Griselda Martínez y se la retiró al síndico municipal, Cristian Bolaños.
En un comunicado, la Comuna expresa que la mayoría del Cabildo aprobó otorgar la representación jurídica del Ayuntamiento de Manzanillo a la presidenta Griselda Martínez y retirársela al síndico municipal, Cristian Bolaños, quien demandó la nulidad de la subsistencia otorgada por ese cuerpo colegiado a los trabajadores de la administración municipal.
Lo anterior durante la sesión de Cabildo de carácter extraordinaria No. 92, donde se le dio las facultades legales a la alcaldesa para que pueda llevar la defensa de los derechos de alrededor de 400 familias de trabajadores y trabajadoras que tienen derecho a la subsistencia.
La presidenta Griselda Martínez, aseguró que no están recibiendo ningún «bono millonario, como los pseudos medios de comunicación y políticos doble cara aseguran a través de sus mentiras. Lo solicito porque voy a defender el derecho de las personas e iremos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a defenderlos y defenderlas».
Indicó que han estado amenazando a trabajadores, «pero no se están llevando ningún bono millonario, ninguno de mis colaboradores se va millonario y trabajaron como nunca nadie en un gobierno de Manzanillo, y se van a ir como entraron. A diferencia de la gobernadora y las, y los diputados que cobran recursos extraordinarios cada mes».
Por su parte, hace cinco días Rosi Bayardo, presidenta electa del Puerto, emitió un mensaje a través de sus redes sociales al pueblo de Manzanillo:
“Nos preocupa profundamente que la presidenta municipal saliente, Griselda Martínez, junto con sus regidores, se hayan aprobado un bono millonario para su propio beneficio y el de su círculo cercano. Este acto no solo golpea las arcas municipales, sino que también nos recuerda los peores días del viejo régimen priísta, donde los intereses personales se imponían sobre el bienestar del pueblo.
Hacemos un llamado urgente a que devuelvan esos recursos, más de 25 millones de pesos que deberían destinarse a programas sociales, a infraestructura o a proyectos que impacten realmente a las familias de Manzanillo.
Y no es todo: Recientemente aprobaron la adquisición de un terreno a un particular, sin un propósito claro, sin un proyecto ejecutivo ni mucho menos. ¿Quién es el o la dueña de este terreno? ¿Para qué lo piensan utilizar? ¿Qué intereses se ocultan detrás de esta compra? ¿Por qué tanta falta de claridad y rendición de cuentas?
Exigimos que las autoridades salientes cooperen de manera responsable y actúen con transparencia en la rendición de cuentas. El pueblo de Manzanillo merece que se le trate con respeto y altura de miras, sobre todo por parte de aquellas y aquellos quienes juraron servirles”.
TE RECOMENDAMOS LEER: crisis-del-limon-en-colima-productores-tiran-el-citrico/











