Categorías: Colima

La sal de Cuyutlán, fruto de generaciones

Pese a los sufrimientos físicos, económicos y sociales por los que han transitado en casi un siglo, los productores de sal en Cuyutlán no cesan de trabajar para que este producto ingerible llegue a millones de hogares mexicanos.

Es tanto su amor por el oficio que, los salineros han transportado miles de toneladas de la zona de manglares al poblado de Cuyutlán, a un patio que, a simple vista, la acumulación de sal se compara con una espectacular montaña cubierta de nieve.

La elaboración de la sal, considerada como el “oro blanco”, por su sabor, blancura, minerales y muchas propiedades regenerativas para el organismo, más que por su beneficio económico.

“Es un oficio de gran ayuda para las familias, que incluso brinda mejores utilidades que un empleo formal”, reveló Julio Meza Sánchez, secretario de la Sociedad Cooperativa de Salineros del Estado de Colima.

Para producir la sal de manera artesanal, Mario Jiménez, de 72 años de edad, representante legal de la Sociedad Cooperativa, explicó que los trabajadores tienen que trasladarse a la Laguna de Cuyutlán, lugar de donde primeramente extraen el agua del subsuelo a la era que contiene un plástico negro, a una temperatura de 10 grados; esperan 15 días para que ésta alcance los 20 grados centígrados, y dos días después se genera la sal.

Y de ahí, dijo, comienza a pizcarse, juntarse en un terrero, donde se seca a bajas temperaturas para mantener sus propiedades; y luego levantarse con una retroexcavadora a un camión de volteo de 10 toneladas de capacidad que la trasladará directamente al patio que está enfrente de las antiguas bodegas, ubicadas a un costado de la estación del tren.

Rememoró que, anteriormente, en este proceso artesanal las personas subían hasta 30 escalones con dos garrafas de agua; y las eras de sal se hacían con una mezcla de cal y arena.

“A mi papá le tocó vivir en aquellos tiempos en que se echaba el agua en cántaros, se utilizaba bestias para subir el salitre al terrero, se batía en un cajete, y sacaban la sal con un rastrillo”.

Entonces, mientras no termine la zafra en Cuyutlán, fruto de generaciones, la sal se acumula como una gran montaña, que al atardecer es tapada con una enorme lona entre la unión de los trabajadores como Don Julio, Rodolfo, Miguel, Alfredo, Ezequiel, y el empuje de los niños Xiomara, Angel, Manuel y Kevin, quienes a futuro bien podrían ser los nuevos productores de sal.

TE RECOMENDAMOS LEER: Salud-espera-dosis-anticovid-para-reactivar-aplicacion

Editordmx

Entradas recientes

Grupo Salinas cierra ciclo de litigios y reporta pago de 319 mil mdp en impuestos

El panorama tributario de uno de los conglomerados más visibles del sector privado mexicano entra…

2 horas hace

Mauricio Cueva Sada impulsa construcción sostenible urbana

El director general de la inmobiliaria Trevalde, Mauricio Cueva Sada, se ha convertido en uno…

3 horas hace

Detienen a dos objetivos del Cartel Los Mezcales en Colima

La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad de Colima informa…

8 horas hace

Fiscalía ejecuta cinco órdenes de aprehensión

La Fiscalía General del Estado (FGE) cumplimentó cinco órdenes de aprehensión en contra de igual número de…

10 horas hace

Finsus redujo un 24% sus reclamaciones ante la Condusef

Durante 2025, la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) Finsus redujo en un 24.33% el número de…

10 horas hace

Refuerzan prevención ante riesgo de dengue por temporada de lluvias

En el marco del Día Internacional contra el Dengue, que se conmemora el 26 de…

11 horas hace