Atenco rescata sus tierras, se hace justicia

El vocero de presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, acompañó a Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco a colocar la primera piedra de su nuevo panteón municipal en el paraje Santa Cecilia.

Estos terrenos de los que los despojaron, en el polígono en donde se construiría el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en Texcoco.

Ramírez Cuevas mencionó que acudió invitado por el FPDT como parte del acercamiento con el gobierno y dijo que esta semana se retomarán las mesas de negociación entre la Secretaría de Gobernación y otras dependencias con miembros del FPDT para tratar asuntos relacionados con el impacto de la cancelación del NAICM.

“Estamos retomando las mesas de negociación para ver, sobre todo, las que tienen que ver con intereses de la población en temas como desarrollo urbano, de los proyectos productivos, de qué va a pasar con los terrenos federales del aeropuerto y explicarles cómo va a ser el proyecto del exlago de Texcoco; la recuperación ecológica y el parque que se van a hacer y ver cómo se van a resarcir los daños ambientales”, expresó el vocero a medios.

Compromiso de restauración social y ambiental 

También señaló que existe un compromiso de hacer una restauración social, ambiental y ecológica.

“Hay un compromiso de hacer una restauración social, ambiental y ecológica. Por un lado hacer justicia a los pueblos y generar condiciones de trabajo dignas y, al mismo tiempo, detener la mancha urbana, es importante hacer conciencia de que la urbanización per se no es desarrollo, si no a veces es más deterioro”, agregó.

El FPDT publicó en sus redes sociales fotografías en donde el vocero coloca la primera piedra del próximo panteón municipal.

Además, Ignacio del Valle Medina, dirigente del FPDT, afirmó que alrededor de mil hectáreas les fueron arrebatadas o se compraron de manera ilegal para el aeropuerto y demandan les sean devueltas.

“Exigimos que se restituya una parte que está dentro del polígono del proyecto, que es el lago Xalapango. Dentro y fuera hay unas mil hectáreas que con engaños la gente vendió, y como no se hizo el aeropuerto la tierra tiene que devolverse, porque así lo marca la ley. La tierra y sus derechos son imprescriptibles, inalienables, inembargables e indivisibles, mencionó el dirigente.

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