“Todos sabíamos que él la mató”

Ciudad de México, 12 Ene.- Abandonada y maltratada por su padre, Martha Elena tuvo una vida de calvario; a los 13 se enamoró de Mario Alberto, un militar de 19 años y se fue a vivir con él. Su vida transcurrió entre maltratos, golpes y constantes amenazas de muerte.

“Ese maldito consumó las amenazas, la torturó tres días, la mató y la reportó como desaparecida. En la familia todos sabíamos que él había sido”, dijo su prima.

Relató que Martha Elena era originaria de La Paz, Baja California Sur; a sus 21 años tenía dos hijos, una niña de cinco y un niño de dos años.

Una amiga le presentó a Mario Alberto, de quien se enamoró y al poco tiempo él dejó el Ejército y “se la robó”.
Viajaron a San Luis Río Colorado, Sonora, y ahí asentaron su hogar. Cuando Martha Elena cumplió su mayoría de edad, empezó a trabajar, ya tenía a su hija y la dejaba al cuidado de los abuelos de su pareja. La relación marital era muy tirante, incluso lo abandonó un tiempo porque la maltrataba y la golpeaba, ella regresó y tuvo al niño.

Vivían juntos, pero separados. Ella decía que su marido la amenazaba con matarla y también a sus hijos si un día la veía con otro hombre o si lo abandonaba. Le tenía miedo. Lo único que quería era dejar esa casa, ya no lo quería y salía con otra persona.

La noche del 17 de diciembre de 2016, se realizó la posada de su trabajo, una fábrica de ropa, y en la madrugada del 18, un hombre con quien decía quería unir su vida, la dejó a una cuadra de su casa.

Al rato su acompañante le marcó y ella le contestó que tenía una fuerte discusión con su esposo, prometió comunicarse después. No sucedió, su celular fue apagado.

Comenta su familiar que durante tres días Mario Alberto la tuvo retenida en la casa, torturada e incomunicada. En ese tiempo, le hablaba a sus familiares para preguntar por ella y les expresaba lo preocupado que estaba. Luego de que la mató, el 21 de diciembre la reportó como desaparecida.

Cuando aún no se sabía de su fallecimiento, él hizo publicaciones en Facebook, que debió ser lo primero que investigaron los policías, comentó su prima. “El 23 de diciembre, por el mismo celular de Martha avisó que estaba muerta; nos enteramos que su cuerpo estaba en avenida Chiapas y calle 38, avenida Noroeste. La encontró un familiar cercano del esposo”.

Por las condiciones del cuerpo las autoridades lo entregaron hasta el 28 de diciembre para que lo velaran; ahí, Mario Alberto posaba a un lado de féretro y se tomaba selfies, por lo que los asistentes expresaron malestar.
La mujer tenía golpes en el cuerpo y en un pómulo, una parte de la cara y sus partes íntimas quemadas. En el cuello tenía marcas de ahorcamiento con algún cable.

“Se hacía el sufrido, pero toda la familia sabíamos que el había sido, incluso le expresamos nuestras sospechas en sus publicaciones”, relató.

Con información de El Universal

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