Que la tecnología no termine con tu productividad

Cuantas veces nos ha pasado que estamos super concentrados, dándolo todo y de repente llega un mensaje de WhatsApp, un “like” y perdemos el ritmo

Ciudad de México, 17 Enero.- La tecnología en las últimas décadas ha avanzado a pasos agigantados ayudándonos en el trabajo y facilitando ciertas tareas cotidianas, sin embargo, a veces sirven como distractor ocasionando que seamos menos productivos en nuestro trabajo.

Cuantas veces nos ha pasado que estamos super concentrados, dándolo todo y de repente llega un mensaje de WhatsApp, un “like” y perdemos el ritmo.

En México se prioriza el uso de internet para redes sociales, pues es el principal motivo de los mexicanos para entrar a la web (85%), frente a 65% que envía y recibe correos electrónicos con fines laborales, según datos de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci) en 2015.

¿Como puedes combatir la hiperconectividad?

1. Desactiva las notificaciones. No tengas miedo de hacerlo. Las notificaciones, aunque son un “veneno hermoso” que muchas veces ayuda, otras te mata. Hoy, la tecnología permite elegir qué notificaciones quieres recibir y cuáles no. Por ejemplo, puedes empezar con bloquear las notificaciones después de las 10:00 de la noche o los avisos sobre comentarios en tu perfil de Facebook.

2. Determina en qué plataforma no debes estar. No todas las redes sociales y plataformas digitales te benefician. Por tanto, elige cuáles son indispensables para realizar tus labores cotidianas y cuáles revisas por ocio.

3. Aprende a tomar distancia. Esto significa que dejes el teléfono cuando salgas a relajarte, vence la nomofobia (miedo a estar lejos de tu smartphone).

4. Sé claro y resolutivo en tus respuestas. De esta forma evitarás que los mensajes y correos electrónicos regresen varias veces y pierdas tiempo entre aclaraciones que pudiste ahorrarte desde el inicio.

5. Anota tus pensamientos, no los publiques. Muchas veces viene a tu cabeza alguna idea que genera esa necesidad de expresarla. ¿Qué haces? La pones en las redes sociales. Pero esa idea no es para internet, sino para ti. Sustituye Twitter o Facebook por una libreta en la que anotes tus ocurrencias e ideas y después consúltalas.

6. Define zonas offline. Asigna una habitación o lugar de la oficina (o incluso de tu casa) en el que no se use conexión a internet. Otro método puede ser un horario sin internet, a la hora de la comida, por ejemplo. Definir estas reglas te ayudará a disminuir la dependencia a un aparato electrónico.

7. Mantén el foco sobre lo que es realmente importante y necesario atender en la oficina, y distingue entre lo que es crítico de lo que no es primordial en ese momento.

8. Delega los mensajes que pueden ser resueltos por alguien más. Hay ocasiones en que interpretas como una falla profesional pasar labores y funciones de otros compañeros ante el miedo a parecer ineficiente en materia tecnológica, pero al asumir responsabilidades ajenas puedes descuidar las tuyas.

9. Conversa más. En la plática uno a uno surgen múltiples ideas que te estás perdiendo, pues es más fácil enviar un correo electrónico, que es una actividad sincrónica, porque no sabes cuándo lo van a leer, pero tienes la confianza de que lo harán. En lugar de enviarlo, camina cuatro pasos y conversa con ese compañero de trabajo o familiar. No te quedes sólo con los medios de comunicación electrónicos.

10. Hazte preguntas. No necesariamente cuestiones existenciales, pero puede ser saludable para tu desarrollo profesional y personal que hagas preguntas con cierta profundidad y busques respuestas más allá de internet, como un libro o un testimonio presencial. Eso te obligará a buscar el espacio fuera de la red.

Ahora tienes 10 consejos que te ayudarán a ser más productivo tanto en el trabajo como en tu día a día.

¡Suerte!

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